Los humidificadores, ¿Cuándo usarlos?

El uso de los humidificadores domésticos en los últimos años está en auge, por la creencia popular de que la humedad ambiental alivia los síntomas en patología respiratoria, pero hay que tener en cuenta varios factores a la hora de comenzar a usarlos.

Existe un intervalo establecido de humedad relativa óptima del 40 al 60% en el que se minimiza la capacidad de infectar y la supervivencia de los microorganismos, y se disminuye también la dispersión de sustancias química que podrían empeorar el cuadro respiratorio. Por tanto, seria conveniente medir este parámetro antes de empezar a usarlos.

En el mercado, podemos encontrar cuatro tipo de humidificadores, humidificador ultrasónico, humidificador frío, humidificador por evaporación y vaporizador caliente, siendo los más frecuentes en nuestra sociedad, más económicos y fáciles de usar, los ultrasónicos y los de vapor caliente.

Otro punto a resaltar, es que en la actualidad no existe una indicación clara de que el uso de los humidificadores domésticos sea imprescindible, no estando probada su eficacia en muchas patologías:

– En las laringitis, está demostrado que mejora  los síntomas la aplicación de vapor frío.

– En el resfriado común, aparece una mejora de los síntomas con el uso del vaporizador de calor.

– Está contraindicado el uso de los humidificadores domésticos en niños con asma ya que podría empeorar o perpetuar el cuadro de sintomas.

Por tanto, es recomendable valorar el uso de los humidificadores domésticos, y si decide usarlo es fundamental seguir las instrucciones de mantenimiento y uso del fabricante así como extremar las medidas higiénicas de éste.

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